Feeds:
Entradas
Comentarios

Pasado el verano y las dificultades que entrañan preparar cerveza en días de mucho calor (a menos que se cuente al menos con un rudimentario sistema para mantener la temperatura de fermentación) volvemos a la actividad productiva cervecera. Para abrir la nueva “temporada” de cocciones me decanté por una Irish Red con receta propia, guiándome por recetas que estuve viendo en otros sitios, y basándome en lo que puedo conseguir me diagramé la siguiente receta (para 20 litros):

  • 5.0 kg de Malta Pálida
  • 0.4 kg de Carared (Cara 30)
  • 0.2 kg de Melanoidin
  • 50 g de cebada tostada
  • 40 g de lúpulo Kent Golding
  • Levadura Coopers

Apunto a obtener una DO entre 1.045 y 1.050 y una DF en el rango de los 1.015, teniendo en cuenta que el estilo es más bien seco. La idea siempre es experimentar y ganar experiencia probando con diferentes maltas, levaduras y lúpulos, una de las cosas que más satisfacciones me da del homebrewing. Cualquiera que desee probar esta receta o recomendar otras es bienvenido de hacerlo, dejen comentarios!

Salud!

Anuncios

Mi cerveza con miel 2.0

Siguiendo con el desarrollo de una receta propia de cerveza con miel me puse a investigar un poco sobre como mejorar el sabor de mi anterior experimento, por lo que decidi introducir los siguientes cambios en la receta:

-Malta Munich: para aumentar la maltosidad de la cerveza y por ende para realzar el sabor de la miel.

-Miel caramelizada: prolongué el caramelizado de la miel en comparación a la vez pasada, obteniendo una especie de candy-sugar (caramelo de azúcar) pero hecha de miel.

-Lúpulos: en vez de usar Cascade y Hallertauer como la otra vez usé solamente Cascade y en menor cantidad, para tener una cerveza menos amarga y con notas mas cítricas.

La receta fue la siguiente:

  • 4.0 kg de Malta Pálida
  • 0.8 kg de Malta Munich
  • 1.0 kg de miel caramelizada
  • 20 g de lúpulo Cascade
  • Levadura Windsor (Danstar)

La maceración se produjo empastando el grano a una relacion 2.2:1 y reposando durante 75 minutos a 67ºC, con un posterior mash-out de 78ºC para cortar la actividad de las enzimas. Luego del lavado obtuve unos 25 litros de mosto de 1.045 de densidad que puse a hervir con 15 g de Cascade por espacio de una hora.

Mientras se hizo el hervido caramelizé 1 kg de miel a fuego fuerte, revolviendo con una cuchara de madera, hasta obtener un caramelo a “punto hilo” como dirían nuestras madres. A continuación, y luego de haber agregado los restantes 5g de Cascade a 10 minutos de terminar el hervido volqué este caramelo en la olla del hervido, revolviendo fuertemente para asegurar que se disolviera la miel en el mosto.

Luego enfrié, trasvasé al fermentador los 18 litros que resultaron del hervido e inoculé este mosto (ahora con una densidad de 1.062) con un sobre de Windsor, una levadura de atenuación media como para preservar algo de dulzor en la cerveza.

Mantuve la cerveza en el fermentador por unos 7 días, entre los 20-22ºC, que luego volví a trasvasar a otro fermentador y maduré en heladera a 5ºC para clarificar por 20 días. Luego la envasé en barril cornelius, la gasifiqué y la mantuve a temperatura ambiente. La densidad final de la cerveza fue de 1.023

El resultado fue una cerveza de dorada a cobriza, fresca y con buena espuma, apenas dulce y con evidentes notas melosas, algo alcohólica por lo que la dejé estacionando unos 20 días mas. Creo que el primer paso está dado y con la experiencia que vaya logrando iré transformando la receta para obtener la cerveza que quiero.

Pronto las fotos!

El año pasado la línea de cervezas Premium “Patagonia” sacó al mercado, aparte de la ya existente Amber Lager, dos nuevas cervezas: la Bohemian Pilsener (cervezas checas) y la Weisse (cervezas alemanas de trigo). Como opinión puramente personal me pareció muy interesante que se incorporen nuevos estilos de cervezas al mercado, si bien de un valor superior al de las cervezas “comunes” no deja de ser una manera de “educar” a los consumidores sobre los diferentes estilos de cervezas que existen, en un país donde el 95% del consumo se da en cervezas estilo pilsener.

Decidido a probar estas cervezas, adquirí una botella de cada una de estas nuevas variedades, las que vienen en una presentación de botella de 3/4 litro (740 ml), un poco por encima de la anterior presentación que tenía Patagonia de 660 ml.

Patagonia Bohemian Pilsener:

Al servirla produce una abundante corona de espuma, aunque se disipa rápidamente. De un color dorado claro y cristalina, opino que carece de los aromas y sabores propios de los lúpulos utilizados en las verdaderas cervezas de Bohemia (República Checa), si bien es una cerveza de buen cuerpo y fácil de beber. Es una buena cerveza para el verano, aunque no me produjo ninguna sorpresa. De cualquier manera es una alternativa superior para las pilseners comerciales que podemos adquirir, lógicamente, a menor costo.

Patagonia Weisse

Lo primero que pude percibir de esa cerveza al servirla fue el típico aroma a bananas existente en este estilo de cervezas. Como es de esperar, la cerveza presenta también un color dorado turbio, como todas las cervezas de trigo lo tienen. En boca la banana no era tan presente, pero podía sentirse muy suavemente el aroma a clavo que también es propio del estilo. Presenta un amargor bastante suave, lo que ayuda a percibir las características mencionadas anteriormente. Es levemente cítrica, aunque no se siente la naranja indicada en la etiqueta de la botella. En este caso sí me llevé una sorpresa, ya que encontré a esta cerveza bastante fiel al estilo que le da nombre.

Conclusión: dos cervezas interesantes, que por diferentes razones considero una buena noticia para el mercado cervecero y para aquellos que llevan adelante emprendimientos artesanales que buscan siempre difundir nuevos estilos de cerveza a un mercado que, poco a poco, se va abriendo a nuevos tipos de cerveza.

Salud!

Los duendes de estadísticas de WordPress.com han analizado el desempeño de este blog en 2010 y te presentan un resumen de alto nivel de la salud de tu blog:

Healthy blog!

El Blog-Health-o-Meter™ indica: ¡Este blog está en fuego!.

Números crujientes

Imagen destacada

Un Boeing 747-400 transporta hasta 416 pasajeros. Este blog fue visto cerca de 2,900 veces en 2010. Eso son alrededor de 7 Boeings 747-400.

In 2010, there were 12 new posts, not bad for the first year! Subiste 13 imágenes, ocupando un total de 4mb. Eso es alrededor de una imagen por mes.

The busiest day of the year was 6 de noviembre with 54 views. The most popular post that day was Embarrilando tu cerveza – Cornelius.

¿De dónde vienen?

Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran google.com.ar, erepublikar.forosactivos.com, cerveceroscaseros.com.ar, search.conduit.com y erepublikargentina.com.

Algunos visitantes buscan tu blog, sobre todo por carlsberg, cornelius cerveza, barril cornelius, cornelius para cerveza y cerveza de miel.

Lugares de interés en 2010

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

1

Embarrilando tu cerveza – Cornelius agosto, 2010
17 comentários

2

Cómo preparar cerveza en casa – Parte II mayo, 2010
11 comentários

3

Mi Cerveza con Miel – Parte II junio, 2010
4 comentários

4

Cervezas – Carlsberg Pilsner noviembre, 2010
3 comentários

5

Cervezas – la Stout mayo, 2010
2 comentários

Oktoberfest Argentina 2010

El mes pasado tuve la oportunidad de cumplir un deseo que tenía hace rato: el de estar en la celebración de la Fiesta Nacional de la Cerveza que se realiza en Villa General Belgrano, Córdoba, fiesta que tiene su paralelo en el tradicional Oktoberfest alemán. Si bien me advirtieron sobre desmanes que ocurrieron en años anteriores, averiguando un poco supe de que se tomarían los recaudos necesarios para evitar que se repitieran.

La fiesta arrancó el Viernes 1ro de Octubre con un día frío y muy tranquilo, con poca concurrencia, pero el clima acompañó durante el resto del fin de semana para brindarle a los asistentes un ambiente alegre. El sábado pudo verse el espíritu de la fiesta en todo su vigor, con familias y grupos de amigos comiendo y bebiendo grandes chopps de cerveza. Entre los numerosos kioscos comerciales que poblaban el Parque Cervecero podían encontrarse numerosas opciones para comprar comidas, muchas típicas de la cocina de Baviera (como el Knackwurst, las salchichas con chucrut, los fiambres, panificados y dulces) pero también más criollas (asados, bondiolas, chivitos cordobeses, choripanes, etc)

Mientras tanto en el escenario se sucedían los espectáculos folclóricos alemanes y de otras partes del mundo, representados por los integrantes de las diferentes colectividades de nuestro país (principalmente alemanes, pero también irlandeses, polacos, ucranianos, croatas, suizos,  españoles, italianos, árabes, en fin!). Y, obviamente, la fiesta no empezaba realmente hasta que se producía el tradicional “espiche” del barril donde la cerveza era repartida a todo el público.

Y ya que mencionamos a la cerveza, vamos a lo importante de esta nota.

Las cervecerías (varias del pueblo, otras de diferentes puntos del país) ocupaban más de la mitad de los locales del predio, ofreciendo una gran variedad de cervezas tanto industriales como artesanales. Si bien el volumen de público en el primer fin de semana de la fiesta no era muy grande, era interesante observar que la mayoría de los concurrentes se volcaba a probar las cervezas artesanales antes que las industriales, algo que como cervecero me resultó muy motivador.

Entre los stands artesanales podían verse los de algunas marcas conocidas como Antares, Duff Argentina y Araucana, entre marcas locales como Interlaken, Brunnen, Pehuen y la legendaria Viejo Munich, la primer cervecería artesanal de la Villa. De todas las cervezas que probé (y no fueron pocas, jeje) destaco especialmente la Irish Red de la cervecería Boj (de la que me traje una botella), la cerveza con miel de Brunnen, la Pilsener fuerte de Araucana y la Roja de Cassaro, aunque creo importante comentar que la calidad en general de las cervezas era muy buena y todas se merecen por lo menos una palabra a favor.

Entre tantas cosas que uno podía hacer en la Villa, una actividad muy interesante para los que estamos apasionados por la cervecería eran las visitas guiadas a las plantas cerveceras de varias de las firmas locales que estaban presentes y abrían sus puertas al público, donde podía verse y aprenderse el proceso de cocción y fermentado de una cerveza artesanal. Pude visitar la planta de Mak Bier, dotados de un muy buen equipamiento.

En síntesis me pareció una fiesta muy linda, con muchas actividades y espectáculos interesantes, donde si bien concurrí durante el período de menor actividad (la cantidad de gente se multiplica en el siguiente fin de semana, donde por ser fin de semana largo aumenta la cantidad de asistentes) se podía ver gente con la familia y con los amigos pasando un buen rato de manera tranquila, y obviamente disfrutando de una muy buena cerveza en un lugar hermoso como es la Villa General Belgrano.

Prosit!

Cervezas – Carlsberg Pilsner

Hace poco tiempo tuve la oportunidad de probar por primera vez esta cerveza danesa reconocida en todo el mundo. La marca Carlsberg es sin duda un ícono de la cervecería del norte de Europa y de las grandes pilseners, dando origen no solamente a la cerveza de la que hablamos hoy sino tambien a una amplia gama de estilos, amén de ser dueña de una gran cantidad de cervecerías a lo largo del Viejo continente.

La cerveza ofrece un sabor refrescante y ligero, con un sabor y aroma a lúpulo similar al de la Heineken aunque con mayor cuerpo y sin un gran contenido alcohólico. Como a toda pilsener se recomienda para los días calurosos al ser fácilmente bebible.

Un dato: la corona presente en el sello de la marca indica la Autorización Real que los reyes de Dinamarca otorgan a esta cerveza, siendo uno de los proveedores oficiales de bebidas para la casa real. Sin dudas un fuerte respaldo a una cerveza que se destaca por su calidad.

Otro dato curioso: Anteriormente el logo de la marca contenía una esvástica, pero su uso fue finalizado en la década de 1930 debido a la actividad del partido nazi en la vecina Alemania.

Skål!

En algún momento de la vida del cervecero casero uno opta por invertir algún dinero y equiparse adecuadamente para poder “tirar” la cerveza directamente de un barril, sin pasar por el a veces engorroso proceso de embotellado.

Las ventajas de contar con un equipo para embarrilar y tirar la cerveza en casa están en que no se necesita un período de espera para gasificar la cerveza; este proceso ocurre dentro del barril gracias a la física y la dinámica de los gases. El gas carbónico con el que se presuriza el barril se disuelve parcialmente en la cerveza, gasificándola. Para ayudar a este proceso es buena idea enfriar el barril cuando vamos a presurizarlo.

– El Barril Cornelius

Uno de los barriles más usados por los cerveceros caseros es este tipo de barril, usado anteriormente por las empresas de gaseosas para distribuir el “jarabe” que era luego diluido y gasificado en los dispenser de gaseosa.

Es importante que, al momento de adquirir un barril Cornelius, verifiquemos que el mismo no presenta abolladuras o pinchaduras, que tenga todas las válvulas (incluyendo la válvula aliviadora de la tapa) y que al cerrar la tapa exista un contacto en toda la circunferencia de la abertura, ya que si la tapa está torcida o doblada vamos a tener una pérdida.

Hecho esto va a ser fundamental cambiar todos los o-rings (aros de goma) del barril. Los mismos se pueden conseguir en cualquier casa especializada. Obviamente, lo que sigue es la limpieza del barril. Muchas veces tienen restos de jarabe de gaseosas que hay que sacarlos con un buen cepillado y agua caliente. Después de una buena sanitización con soda cáustica y ácido peracético lo enjuagamos apropiadamente, le agregamos un poco de alcohol al 70% y lo cerramos. Si el barril va a estar vacío por bastante tiempo es importante presurizarlo para evitar que entre aire y se contamine.

Para poder tirar la cerveza vamos a necesitar también un tubo de gas de CO2 (los de sifón Drago sirven muy bien, usando un adaptador), un regulador de gas, un par de metros de manguera de presión, dos conectores para barril Cornelius (los hay de 2 tipos, según el tipo de barril que consigamos. Están los “pin lock”, que traban el conector con unos pequeños pines a los costados de la válvula, y los “ball lock”, que traban con unas bolitas de metal en una muesca de la válvula) y una canilla dispensadora.

Embarrilando

Bien, tenemos nuestra cerveza lista para ser embarrilada. El proceso es simple, se abre la tapa del Cornelius (si estaba presurizado, primero abrir la válvula de alivio para vaciarlo de gas) y procedemos a trasvasar el líquido del fermentador/madurador a nuestro barril.

Una vez hecho esto cerramos la tapa y conectamos el gas al barril. Entonces presurizamos el mismo a una presión de 2 bar (aprox 2 kg/cm2) y lo agitamos. Veremos como la presión va descendiendo: esto evidencia que el gas se va disolviendo en la cerveza, efectivamente gasificándola. Repetimos este proceso hasta que la presión interna del barril no descienda más y lo dejamos presurizado a 0.5 bar.

Y listo! Solamente queda conectar la canilla al conector correspondiente, ajustar la presión del barril y servir nuestra cerveza tirada en casa.

Salud!

Les dejo una pagina muy interesante, las sagas de Islandia completas. Incluye la saga de Erik el Rojo y del descubrimiento de Vinland: http://sagadb.org/