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Archive for 25 agosto 2010

En algún momento de la vida del cervecero casero uno opta por invertir algún dinero y equiparse adecuadamente para poder “tirar” la cerveza directamente de un barril, sin pasar por el a veces engorroso proceso de embotellado.

Las ventajas de contar con un equipo para embarrilar y tirar la cerveza en casa están en que no se necesita un período de espera para gasificar la cerveza; este proceso ocurre dentro del barril gracias a la física y la dinámica de los gases. El gas carbónico con el que se presuriza el barril se disuelve parcialmente en la cerveza, gasificándola. Para ayudar a este proceso es buena idea enfriar el barril cuando vamos a presurizarlo.

– El Barril Cornelius

Uno de los barriles más usados por los cerveceros caseros es este tipo de barril, usado anteriormente por las empresas de gaseosas para distribuir el “jarabe” que era luego diluido y gasificado en los dispenser de gaseosa.

Es importante que, al momento de adquirir un barril Cornelius, verifiquemos que el mismo no presenta abolladuras o pinchaduras, que tenga todas las válvulas (incluyendo la válvula aliviadora de la tapa) y que al cerrar la tapa exista un contacto en toda la circunferencia de la abertura, ya que si la tapa está torcida o doblada vamos a tener una pérdida.

Hecho esto va a ser fundamental cambiar todos los o-rings (aros de goma) del barril. Los mismos se pueden conseguir en cualquier casa especializada. Obviamente, lo que sigue es la limpieza del barril. Muchas veces tienen restos de jarabe de gaseosas que hay que sacarlos con un buen cepillado y agua caliente. Después de una buena sanitización con soda cáustica y ácido peracético lo enjuagamos apropiadamente, le agregamos un poco de alcohol al 70% y lo cerramos. Si el barril va a estar vacío por bastante tiempo es importante presurizarlo para evitar que entre aire y se contamine.

Para poder tirar la cerveza vamos a necesitar también un tubo de gas de CO2 (los de sifón Drago sirven muy bien, usando un adaptador), un regulador de gas, un par de metros de manguera de presión, dos conectores para barril Cornelius (los hay de 2 tipos, según el tipo de barril que consigamos. Están los “pin lock”, que traban el conector con unos pequeños pines a los costados de la válvula, y los “ball lock”, que traban con unas bolitas de metal en una muesca de la válvula) y una canilla dispensadora.

Embarrilando

Bien, tenemos nuestra cerveza lista para ser embarrilada. El proceso es simple, se abre la tapa del Cornelius (si estaba presurizado, primero abrir la válvula de alivio para vaciarlo de gas) y procedemos a trasvasar el líquido del fermentador/madurador a nuestro barril.

Una vez hecho esto cerramos la tapa y conectamos el gas al barril. Entonces presurizamos el mismo a una presión de 2 bar (aprox 2 kg/cm2) y lo agitamos. Veremos como la presión va descendiendo: esto evidencia que el gas se va disolviendo en la cerveza, efectivamente gasificándola. Repetimos este proceso hasta que la presión interna del barril no descienda más y lo dejamos presurizado a 0.5 bar.

Y listo! Solamente queda conectar la canilla al conector correspondiente, ajustar la presión del barril y servir nuestra cerveza tirada en casa.

Salud!

Les dejo una pagina muy interesante, las sagas de Islandia completas. Incluye la saga de Erik el Rojo y del descubrimiento de Vinland: http://sagadb.org/
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Uno de los puntapiés que me hicieron pensar en hacer mi propia cerveza tirada en casa fue el haber comprado este producto con unos amigos. La experiencia de tener cerveza tirada en la propia casa es muy satisfactoria a la hora de una reunión, fiesta o hasta para disfrutar tranquilo en un atardecer veraniego.

Si bien existen varias marcas que ofrecen cerveza en barriles de 5 litros, lo interesante del provisto por Heineken es lo sencillo y mejorado del sistema para servirlo; prácticamente igual al de los bares. El barril cuenta con un cartucho interno de gas que mantiene la presión interna del barril, y empuja la cerveza a través de una canilla superior que es accionada por una palanquita.

El barril debe ser enfriado previamente en una heladera (personalmente recomiendo guardarlo en frío unas 24 horas antes de usarlo) y después de abierto se mantiene el sabor y gasificación del producto por unos 30 días.

El contenido no trae muchas sorpresas ni grandes diferencias con la Heineken común; cualquiera que haya probado Heineken tirada en un bar va a tomar exactamente lo mismo, a un precio un poco alto, apenas por debajo de lo que se puede comprar un litro de Heineken tirada en cualquier establecimiento (a 90-100$ el barrilito hablamos de unos 18-20$ el litro, muy por encima del valor de una botella de Heineken en un supermercado). Pero sin dudas se trata de un gusto que uno puede darse junto a sus amigos, una nueva experiencia cervecera y, como en lo personal, una punta para comenzar un nuevo hobby.

Además, el barril le queda a uno como una interesante decoración, aunque tengo planeado hacerle unos trabajos al mío y transformarlo en choppera.

Saludos!

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